Familia escuela de amor

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Por Silvia Del Valle

Muchas veces hemos dicho que los padres somos los primeros educadores de nuestros hijos, pero ¿sabemos en realidad qué es educar?

Educar es acrecentar las facultades, funciones, aptitudes y capacidades con las que se nace. Es “sacar de adentro”, perfeccionar, ayudar y nutrir. Para educar, es necesario tener presente quién es el ser humano, de qué está compuesto, cuáles son sus necesidades; y obrar en consecuencia. Y es en la familia donde se logra de manera integral tan alto propósito.

Así que aquí les dejo 5 tips para educar a nuestros hijos con amor

PRIMERO: Aprende a esperar y adáptate.

Después de cada enseñanza sembrada en nuestros hijos, debemos esperar con paciencia el tiempo suficiente para que ésta dé fruto.

A mis hijos les pregunto cuáles son sus intereses y desde ellos busco educarlos. Claro que he tenido que ser muy observadora porque muchas veces esos intereses no van de acuerdo con los míos y me he tenido que adaptar.

Uno de mis hijos aprendió geografía gracias a su interés en el fútbol, por ejemplo.

SEGUNDO. Educa en todo momento.

Una tía preguntó a mi hija a qué hora aprendía y mi hija le contestó: “ yo aprendo en todo momento”.

Eso me hizo caer en la cuenta de que somos educados durante toda la vida porque siempre podemos mejorar en todos los aspectos. El que enseña aprende dos veces.

TERCERO. Busca siempre la felicidad de tus hijos.

Claro que no siempre estarán riendo a carcajadas. En algunas ocasiones tendrás que reprenderlos para que consigan un bien mayor. Pero aún en esas ocasiones deben saber nuestros hijos que se les reprende porque se busca su felicidad trascendente frente a un bien o placer inmediato.

Es el caso de la salud física y los dulces; se pueden consumir mientras éstos sean moderados y no contribuyan a un desorden alimenticio.

CUARTO. Eduquemos en valores.

¡Claro! En valores psicológicos como la autoestima.

Valores sociales como la responsabilidad, la honradez, la solidaridad o la justicia.

Valores espirituales como el amor y la alegría que debe ser el distintivo de un niño educado por sus padres, pregunta a tus amigos que transmiten tus hijos cuando les visitas y reflexiona en la respuesta que te den porque será seguramente la más imparcial.

Y QUINTO. Nuestro ejemplo es lo más importante.

Más que maestros se requiere testigos. Nuestros hijos necesitan modelos a seguir y si nosotros renunciamos a ser dichos modelos, nuestros hijos los buscarán en sus maestros, en sus amigos o en los modelos que les propone la sociedad como son los artistas.
Y de éstos modelos es de donde tomarán los valores y las formas de ser.

Las virtudes que deben ver nuestros hijos en nosotros, sus padres son:
Paciencia, prudencia, conciencia, responsabilidad, justicia, fortaleza, espiritualidad, sentido del humor, autoridad, amistad, diálogo, etc.

En algunas, seremos virtuosos y en otras tendremos un camino que recorrer, pero si cuidamos tres principales quizá estas suavicen a todas las demás, me refiero a la humildad, la alegría y sobre todo al amor.

En este caso mi consejo es sencillo, escribe las virtudes anteriores o las que tu creas que estás inculcando en tus hijos en una hoja y pide a tus hijos que circulen las tres principales que ven en ti con un color y a tu marido con otro color. Así podrás saber que tanto estás logrando tus objetivos.

Si todo lo hacemos con amor y por amor a nuestros hijos, ellos podrán entender que nosotros también comentemos errores y que también estamos en la carrera de ser educados pero ahora como padres.

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